Un acercamiento a la sociedad informacional y la comunicación.

Diana Patricia Santana Jiménez

Formamos nuestras herramientas
y luego éstas nos forman.
Marshall Mcluhan

Hoy en día podemos afirmar que hacemos parte de la Sociedad de la Información, generando con nuestro mismo existir una serie de datos que alimentan esta era. A partir de nuestro contacto con el sistema de educación y con los medios de comunicación vamos creando formas de relación con la información, y que con el uso de la tecnología integramos sus audiencias, consumidores y productores de contenidos. Pero ¿cómo analizarlos, cómo reflexionar sobre nuestro papel como consumidores y prosumidores?
Es mi intención en este escrito llevar esta reflexión de la mano de los conceptos generados por Marshall Mcluhan, y poder en una primera parte reconocer su visión sobre la conformación de la sociedad de la información y los medios que la integran, seguidamente reportar cuáles son los principales conceptos en relación al modelo mundial de cultura y sociedad, y finalmente unir sus conceptos con la superproducción actual de información.

I
La creación de computadoras en un principio era vista por las instituciones como la gran posibilidad de poder darle un manejo a su producción de información y sobre todo poder almacenarla, clasificarla y tenerla más fácilmente en un formato que le diera mayor longevidad que el papel, aunque para ello contaban con ordenadores que ocupaban aún grandes espacios.
Eran los inicios de la era de la información y aún no se vislumbraba fácilmente la manera de popularizar la técnica y la producción de contenidos. A pesar de ello, años antes de la invención del Internet el teórico canadiense, Herber Marshall Mcluhan inicio el abordaje del estudio de los medios de comunicación de forma libre y multidisciplinaria, lo que lo llevo más a filosofar sobre los medios. Eran los años 60’s y la televisión era el medio que aparecía en sus términos como “el gigante tímido” queriendo con ello referenciar su gran potencial de influencia. Pero a partir de este análisis de los medios determinó los momentos históricos de la civilización, el poderío de los mismos, y a vaticinar nuestra época. “Él entendió Internet” antes de que existiera.
Mcluhan propuso un análisis histórico de los medios teniendo como punto de partida el estado tribal, en el que la voz, la lengua, los fonemas se asocian con objetos, y con ellos nombramos el mundo y las emociones. El segundo momento que llama destribalización o estadio guttemberg se hace la abstracción mediante la creación de la escritura, organización del conocimiento de manera sistemática y sobre todo centrada en lo visual. Y el último o tercer estadio es la retribalización o electrónico, que se caracteriza por la creación de medios tecnológicos, entendidos como la extensión de los sentidos: la radio como una extensión del oído y el habla, y finalmente la televisión como una extensión de la oralidad y la visión, costumbres de la vida arcaica comunitaria y tribal que sirven de medio de base para la estandarización de los modelos de mundialización de la cultura.

II
Marshall McLuhan creía que la verdadera naturaleza de los medios se encontraba en la manera cómo estos influenciaban nuestros sentidos, todas las herramientas humanas y tecnologías…son extensiones directas de nuestro cuerpo o de nuestros sentidos. “Los medios de comunicación, alterando el medio ambiente, nos evocan en sentido único de los ratios de percepciones. La extensión de cualquier sentido modifica nuestra manera de pensar y actuar de la forma en que percibimos el mundo. Cuando estas relaciones cambian, los hombres cambian “.(Mcluhan, p.41)

La era de la información está consolidándose como una experiencia documentada de esto, con propuestas claramente evidenciadas del modelo cultural globalizado, el cual inicia con el determinismo tecnológico, elemento fundamental para Mcluhan ya que sostuvo que la tecnología, específicamente los medios, forman el pensamiento de los individuos, cómo sienten, actúan, y cómo las sociedades se organizan y operan.
La esencia de la vida moderna está para Mcluhan en los medios, ellos determinan los sentidos humanos, el orden social y la vida colectiva, forman el pensamiento frente a los sentimientos, la actuación y la forma de organización social, por eso las tecnologías dominantes de comunicación son la herramienta básica para la difusión de las formas de pensar.

Desde su punto de vista la radio, los teléfonos, la televisión y los Medios electrónicos han reemplazado los libros como la tecnología dominante de comunicación, para Mcluhan los libros habían creado un modo muy particular de organizar nuestras costumbres y creencias acerca del mundo, que ellos como tecnología de la comunicación ayudaron a crear una cultura que de alguna manera imitaba la tecnología del proceso de imprenta, es decir, de manera lineal, fragmentada y secuencial.
McLuhan creía que la verdadera importancia de los efectos de los medios en la sociedad humana no se encontraba en el contenido que el medio contenía, sino en el medio en sí mismo y en el ambiente cultural en el cual funcionaba, ya que los medios exigen comportamientos, formas de uso, cambios humanos para poder utlizarlos. (Zingrone, p.236)

Y podemos decir que en su implementación se han tejido grandes logros. La sociedad aprendió a centrar su atención en una pantalla, a utilizar los medios electrónicos con gran facilidad y adaptación cotidiana, y con su carácter portátil se ha logrado su popularización. “Ya no podemos construir en serie, paso por paso, porque la comunicación instantánea asegura que todos los factores del medioambiente y la experiencia co-existan en un estado de interacción activa”. (Mcluhan, p.63) con esto se evidencia como el medio es el mensaje. No es sólo tener el artefacto tecnológico, es como generamos una forma de relación entre nuestro ser y dicho instrumento, igualmente una forma de asimilarlo para su uso, y es allí donde se centra el modelo cultural global, en las actitudes frente al constante proceso de innovación tecnológica.
Reproducimos aquí la respuesta de McLuhan a un periodista que le preguntó en 1973, ¿Qué quiso decir con la afirmación el medio es el mensaje?: “Déjeme explicárselo Tenemos por ejemplo un automóvil. El medio no es el coche, sino todo lo que existe debido al automóvil: las carreteras, las fábricas, las gasolineras, etc., todo lo que se crea a su alrededor y que cambia la vida de la gente. (Mcluhan)

III
Peter Lyman y Hal Varian, de la School of Information Management and Systems realizaron un estudio en el 2003 en el que afirmaban que se ha producido un cambio en la ecología humana, y que “casi cualquier aspecto de la vida en el mundo está siendo registrado y almacenado en algún tipo de formato (papel, película, medios ópticos y magnéticos…)” . Si nos fijamos sólo en 2002, la nueva información producida es equivalente en tamaño a medio millón de nuevas bibliotecas, cada una conteniendo la versión digitalizada de las colecciones impresas de la Biblioteca del Congreso estadounidense.
Marshall McLuhan y Barrington Nevitt sugirieron en su libro Take Today (Mcluhan, 1972) que con la tecnología electrónica el consumidor podría llegar a ser un productor al mismo tiempo, justamente uno de los logros de la digitalización de contenidos. Para darnos una idea actual de la integración tecnológia, a pesar de la brecha, se cuenta en 2009 con el registro de 90 billones de correos electrónicos, 1.400 millones de usuarios del correo electrónico en el mundo, 234 millones de páginas web existentes en Diciembre de 2009, 81,8 millones de Dominios .com, 12,3 millones de Dominios ., 7,8 millones – Dominios .org y 76,3 millones dominios de nivel superior geográfico (.cn, .uk, .de, etc.), 126 millones de bitácoras en Internet y 350 millones – Personas en Facebook. El número de usuarios de Internet a septiembre de 2009 eran de 1.730 millones. En cuanto a imágenes 4.000 millones de fotografías alojadas en Flickr (Octubre 2009), 2.500 millones subidas cada mes a Facebook. Y 1.000 millones vídeos que se ven en YouTube cada día. (Pingdom, 2010)

Estas cifras nos dan una idea “promedio” del gran fenómeno de conectividad en la red, de producción de conteindos, de subida de imágenes y video, de producción de páginas, de conexión social, de por qué estamos hablando de “sobrecarga de información“(Amazings, 2003), de “censura por exceso” ( Franganillo, 2010), y de “Sobredosis informativa” (Wicho, 2010). Y es que la producción genera problemas de almacenamiento, publicación, caracterización, selección y búsqueda. ¿Cómo poder pensar en la memoria de nuestros documentos, de nuestra vida y de nuestra sociedad, cuando no tenemos garantizada la manera de seleccionar y guardarla para la historia de la humanidad?

Acaso pensar en ello se une al pensamiento de Mcluhan frente a los nuevos retos mediáticos que referencia “cuando la sociedad y el individuo se enfrentan a una nueva situación, se aferran a los objetos del pasado reciente. Por tanto, percibimos el presente a través de un espejo retrovisor. Los medios nuevos, incluidos el coche y el ordenador, se abordan al principio en función de tecnologías anteriores, como el carruaje y la máquina de escribir”. (Mcluhan cit. por Horrocks, 2004) y podríamos añadir de una biblioteca.

Los cambios de formatos constantes, la capacidad de almacenamiento frente al porcentaje de participación como “prosumidores” (Toffler), nos evidencian los delgados hilos que se encargan de la memoria de nuestra época, por ello “cada uno debe ser proactivo en guardar su historia” (Beck y Pele). Los medios electrónicos son muy poderosos porque ellos son extensiones de nuestros sentidos, los cuales interactúan y copian el funcionamiento de nuestro sistema nervioso central, lo que los hace poderosos (Mcluhan cit. Horrocks). Pero esta preocupación no es de todos, y en ese sentido este elemento integra completamente el sentido de cultura posmoderna, que suele definirse como un triunfo de la imagen sobre la realidad, de la superficie sobre la profundidad, del estilo sobre el contenido y del significante sobre el significado (o referente). (Horrocks, p. 42). Nuestra memoria es selectiva y también tiene olvidos, ¿qué quedará de todo lo producido?

“El proceso de estar en un entorno virtual, por ejemplo, tiene un mayor impacto en nuestra existencia que el programa en el que estamos inmersos. El acto de ver la televisión ha tenido un impacto mayor que lo que vemos por televisión”. (Mcluhan, 1967). En efecto, Mcluhan nunca dejó de tener una gran esperanza respecto a las nuevas tecnologías, lo que permite reconocer su determinismo tecnológico, además que pensaba que la tecnología electrónica no dependía de las palabras y puesto que la computadora es la extensión del sistema nervioso central, cabe la posibilidad de extender la conciencia sin verbalización. A su vez, Mcluhan fue consciente que debemos “sobrevivir” a los medios, evitar que estos nos ahoguen, su estrategia es que: “si queremos salvarnos de morir ahogados por los medios que nosotros mismos hemos creado, primero debemos observarlos y luego entenderlos.”

Mcluhan en su pensar está convencido que si no desarrollamos una actitud reflexiva frente a ellos. Esa es y será nuestra salvación frente a la sobre información y la memoria.

Ahora solo debemos pensar que la sobre producción de información por un lado es efectista y que lograremos mediante el consejo de Mcluhan de mantener la reflexión en los medios poder concadenar lo que es relevante para guardar la historia de nuestro tiempo y ser activos en la memoria personal digital, como bibliotecarios de nuestra vida, como viendo nuestra realidad por el espejo retrovisor de Mcluhan pero pensando que hagamos lo que hagamos dejamos antecedente para los que vienen.

Bibliografía
Amazings. (4/11/2003). Sobrecarga de Información. Consultado el 22 de octubre de 2010. Disponible en: http://www.amazings.com/ciencia/noticias/041103b.html
Beck, Katie y Pele, Charlene. (17 de septiembre de 2010). Why everyone has to be a historian in the digital age en BBC World News America. Consultado el 10 de octubre de 2010. Disponible en: http://news.bbc.co.uk/2/hi/programmes/world_news_america/8999128.stm
Franganillo, Jorge. (5 de abril 2010). La ansiedad informativa en Diario Santa Fé. Consultado el 23 de octubre de 2010. Disponible en: http://franganillo.es/franganillo2010a.pdf
Horrocks, Christopher. (2004). Marshall Mcluhan y la realidad virtual. Gedisa Editorial. Barcelona.
Krenrng. (206) Marshall Mcluhan in you tube. Consultado el 23 de octubre de 2010. Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=A7GvQdDQv8g
Mcluhan, Marshall. (1967) El medio es el masaje: Un inventario de efectos. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona.
Microsiervos.(6 de julio de 2009) El grid de computación del LHC en funcionamiento y batiendo récords en Lainformación.com. Consultado el 20 de octubre de 2010. Disponible en: http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/ciencias-informaticas/el-grid-de-computacion-del-lhc-en-funcionamiento-y-batiendo-records_oKHHQi0e6g2oXNAxqZq2k7/

Royal Pingdom (Enero 22 de 2010). Internet 2009 in numbers en portal Royal Pingdom. Consultado el 22 de octubre de 2010. Disponible en: http://royal.pingdom.com/2010/01/22/internet-2009-in-numbers/
Toffler, Alvin. (1981). La tercera ola. Plaza y Janés. Bogotá.
Wicho. (21 de septiembre de 2010). Sobredosis de información… ¿Para no dejar rastro dhttps://dianasantana.wordpress.com/wp-admin/upload.phpe nuestra civilización?. Consultado el 10 de octubre de 2010. Disponible en: http://www.cookingideas.es/sobredosis-de-informacion%E2%80%A6-%C2%BFpara-no-dejar-rastro-de-nuestra-civilizacion-20100921.html
Wicho. (16 de julio de 2009). La NASA admite que las cintas perdidas del Apolo 11 fueron probablemente borradas en portal web Microsiervos. Consultado el 20 de octubre de 2010. Disponible en: http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/nasa-admite-cintas-perdidas-apolo-11-probablemente-borradas.html
Zingrone, Frank y Mcluhan, Eric. (1997) Essential Mcluhan. Londres, Routledge.

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Comentarios en: "El fenómeno comunicativo de producción de información en la Sociedad del Conocimiento bajo la mirada teórica de Marshall Mcluhan." (2)

  1. Me gustaría saber si has publicado este artículo en alguna revista académica

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